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Movilidad urbana: los coches voladores se preparan para ser el transporte del futuro en las ciudades

Se prevé que puedan ser conducidos en las ciudades en apenas una década

Autor: Vicent Selva (colaborador de idealista news)

Durante la segunda mitad del siglo XX, en pleno desarrollo de la sociedad del bienestar y de innumerables avances tecnológicos, muchos trataron de imaginar cómo iba a ser el futuro. Estas predicciones se difundieron gracias a unos medios de comunicación que a partir de ahora iban a comenzar a ser de masas. Algunas de ellas se han cumplido, como la aparición de videoteléfonos, el desarrollo de conexiones inalámbricas, la educación a distancia o el uso de videojuegos y otros gadgets compatibles con el televisor. Otras, en cambio, no lo han hecho, como el desarrollo de máquinas voladoras que sustituirían a los coches que circulan por las calzadas.

No podemos olvidar que es cierto que sí existen aparatos que pueden transportarnos por el aire, desde los aviones y los helicópteros hasta los clásicos globos aerostáticos, cuya primera versión la encontramos en 1709. Sin embargo, los aparatos de transporte voladores no son algo que encontramos cada día por nuestras calles, o nuestros cielos, cada día al salir de la calle para ir al trabajo. Por ahora.

Desde hace algún tiempo, no son pocas las compañías que están trabajando para ser los primeros en desarrollar y comercializar uno de estos artefactos. Una primera prueba de ello es la proliferación de los drones, unos pequeños aparatos voladores no tripulados, de pequeño tamaño, que si bien se han usado desde hace algunas décadas con fines militares, hoy son muy populares para usos muy diversos, como las artes audiovisuales o, simplemente, por ocio.

En esta loca carrera por lanzar los primeros vehículos voladores que nos sirvan en nuestro día a día, una compañía asiática acaba de dar un paso importante. NEC, el gigante japonés del sector electrónica ha probado un prototipo similar a un dron dentro de una jaula en una de sus instalaciones en Abiko, Japón. Las pruebas demostraron que este ‘coche volador’ puede alzarse a una altura de hasta tres unos 3 metros, una posición que logró mantener durante un minuto, aunque hay que reconocer que en su interior no se encontraba ningún pasajero.

La compañía ha bautizado a este prototipo como ‘coche volador’ y para lograr su desarrollo, los ingenieros tuvieron que trabajar muy duro durante todo un año. El resultado un vehículo de 150 kilogramos y mide 3,9 metros de largo. El nombre con el que ha sido bautizado por sus creadores puede llevar a confusión, ya que, en realidad, no está preparado para circular por el suelo, sino solo para ir varios metros por encima. Básicamente consiste en un gran avión no tripulado, con cuatro hélices, que tiene la capacidad de transportar a varias personas.

El proyecto puesto en marcha por NEC se enmarca en un gran y ambicioso programa del Gobierno japonés. Entre sus objetivos se encuentra el de posicionar al país como un líder en este mercado. De hecho, planea que, en 2023, ya sea posible enviar mercancías con estos aparatos y que puedan ser conducidos en las ciudades durante la década de 2030.

Pero NEC no es la única compañía que está manos a la obra en esta ingente tarea. Otras muchas, desde diferentes sectores, compiten por ser la primera en posicionarse en esta carrera por desarrollar estos vehículos voladores. Boeing, Airbus y Uber, entre otras, son algunas de las que participan y también han desarrollado algún prototipo de estas características.

¿Hacia un cambio en el paradigma de la movilidad urbana?

Aunque no hay duda de que una de las propuestas para cambiar la movilidad urbana sigue esta línea, todavía no está claro cuándo podremos ver este tipo de vehículos circular por nuestras ciudades. Eso sí, de lo que no cabe duda es que, si la industria avanza con éxito, no solo se cumplirá una más de aquellas viejas predicciones, sino que puede suponer un cambio inmenso en el actual paradigma de la movilidad urbana. “nos estamos acercando al final de la era del automóvil", dijo Bob Lutz a The Guardian, un veterano experto en desarrollo de productos de General Motors, ante los avances del sector.

Uno de los principales retos, además de las cuestiones técnicas, es el lograr su viabilidad económica. En estos momentos todavía no está claro quiénes podrían ser los potenciales compradores de estos productos, en gran parte como consecuencia del alto coste que se le supone. Aunque cabe presumir que los primeros en hacerse con ellos serían, probablemente, compañías de transporte especializado o personas con un muy alto poder adquisitivo.

Otra de las cuestiones puestas sobre la mesa es que lanzar a las calles de las ciudades este tipo de vehículos necesitaría de un marco legal que lo hiciera viable desde diferentes perspectivas, como, por ejemplo, en relación con unas hipotéticas normas que regularan su circulación o con los parámetros que deberían cumplir estas máquinas.

Pero a pesar de todo, como demuestra la historia, los cambios se producen, y cuando llegan es difícil pararlos. Por eso, es muy probable, aunque no podamos poner una fecha, que dentro de no demasiado tiempo estos ‘coches voladores’ nos sirvan para cruzar movernos por las ciudades