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Esta es la solución pacífica y amistosa para los locales comerciales afectados por el covid-19

La solución para los locales comerciales: modular rentas y bonus a los propietarios

Calle Serrano (Madrid), una de las más comerciales de la capital.  / Gtres
Calle Serrano (Madrid), una de las más comerciales de la capital. / Gtres

Truebroker presenta una fórmula para intermediar entre el propietario y el inquilino de los locales comerciales de Madrid durante la crisis del coronavirus. Esta compañía plantea una solución flexible y pacífica con varios escenarios posibles: fijar rentas máximas durante el confinamiento, modular las rentas cuando se reanude la actividad y emitir un bonus a la propiedad en el momento que el inquilino haya recuperado su nivel de ingresos. Todas estas premisas bajo una herramienta que mide el valor comercial del espacio en función de la calle y del comportamiento de los clientes y peatones (por separado).

El covid-19 ha generado una gran crisis temporal en el sector inmobiliario. El residencial y el ‘retail’ son los segmentos más perjudicados. Por este motivo se buscan distintas soluciones para superar el parón en la actividad. Las promotoras han aplazado pagos de mensualidades a sus clientes y otra como Aedas ha aprovechado para explotar su herramienta tecnológica con la que tiene la posibilidad de vender viviendas sin que el comprador se mueva de su hogar.

En el caso del ‘retail’ todavía no existe ninguna medida concreta y sí muchas ideas. Una de ellas corresponde a Madrid Foro Empresarial que ha reclamado la suspensión de los alquileres de los locales comerciales de la capital mientras dure esta crisis. Medidas menos agresivas plantea Truebroker, una compañía que rediseñó y comercializó la calle Fuencarral (Madrid). La empresa liderada por Pablo Beltrán plantea una solución “pacífica, de confianza, medible, equilibrada, flexible y beneficiosa para ames partes”. Su plan de actuaciones se divide en cuatro fases.

La primera de ellas guarda relación con la escucha activa de las dos partes. En este sentido, cabe destacar que los servicios pueden ser contratados por una de las partes o por las dos -inquilino y propietario-. “Pretendemos que los dos implicados nos cuenten sin tapujos sus situaciones. Creemos que en muchas ocasiones entre ellos no se comunican toda la información por temor a que la negociación no fructifique”, explica Beltrán a idealista/news.

Una vez analizada la situación, la compañía que ejerce de árbitro -no de abogado, según recalcan”- ofrece una serie de soluciones. Esta es la segunda fase del proceso y en ella lo más importante es alcanzar un acuerdo sobre la renta a pagar durante el tiempo que el local esté clausurado por el estado de alarma impuesto por el Gobierno. “La idea es fijar una renta máxima en función de las posibilidades de los implicados. Se puede llegar incluso a no abonar nada si se llega a un acuerdo, es razonable y está justificado”, afirma Beltrán.

Pero ¿qué ocurrirá con las rentas cuando se reanude la actividad? Truebroker plantea una modulación automática mensual de las rentas en función de la oscilación real del valor comercial inmobiliario de la calle. Es en este punto -el tercero- donde la compañía añade valor a la negociación gracias a una herramienta que mide el comportamiento de los peatones y de los consumidores (por separado) en dos grandes zonas comerciales de la capital como lo son la calle Serrano y el Barrio Salamanca. Esta medición permite a la compañía conocer el verdadero valor de cada local comercial de Madrid y su evolución mensual. “Para los locales situados fuera de este radio utilizamos valores anclas -de referencia- que nos permiten actuar en toda la capital”, puntualiza Beltrán.

Por lo tanto, una vez acabe el confinamiento y los locales puedan volver a abrir sus puertas lo importante es volver a fijar una renta con la que el inquilino y el propietario se sientan cómodos. “Con nuestra intermediación y la herramienta nos aseguramos que los dos implicados tienen datos fiables de mercado para tomar cualquier tipo de decisión”, afirma el Beltrán. De hecho, la cuarta y última fase que plantea Truebroker implica que el inquilino abone a la propiedad un complemento adicional (bonus) a la renta mensual fijada cuando se mida una recuperación del consumo en la calle donde esta situado el local. Una medida que recompensa el esfuerzo que ha hecho el propietario durante este periodo de crisis. 

De todos modos, todas las partes asumen que la actividad, y por lo tanto el consumo, pueden reactivarse con fuerza en alguna zona y que a pesar de ello algunos inquilinos no consigan recuperar el ritmo de ingresos. “Para estos casos creemos que nuestra intermediación produce una salida amistosa del inquilino, porque permite al propietario seguir cobrando una renta fija hasta que encuentre otra marca que esté dispuesta a pagar el valor comercial que fija nuestra herramienta", explica el creador de esta medida.

"Al final, en estos escenarios lo que suele ocurrir es que el inquilino ya tenía un problema antes incluso de la aparición de la crisis del coronavirus y no puede seguir el ritmo recuperación de su entorno”, prosigue en esta línea Beltrán. Cabe destacar que en el caso de que se produjeran discrepancias entre los implicados y que alguno de los dos optara por la vía judicial, el otro podría alegar -con datos gracias a esta herramienta- que ha intentado llegar a una solución amistosa para los dos partes. Aunque desde la compañía reconocen que es el escenario que menos le seduce porque lo que pretenden es una solución consensuada.

En definitiva, Truebroker pretende que este frenazo en el ‘retail’ no se traduzca en locales vacíos en los próximos meses, porque propietarios e inquilinos no han conseguido ponerse de acuerdo sin datos fiables. Y para ello creen que es importante que las dos partes se entiendan en un momento tan complicado como este.